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    Mapas de amenazas en Costa Rica: qué muestran y qué no

    Costa Rica publica mapas oficiales de inundación y deslizamiento, gratis para cualquiera. También están dibujados a una escala demasiado general para un lote, y la letra pequeña lo dice.

    Los mapas nacionales de amenazas de Costa Rica están dibujados a escala 1:50.000. A esa escala, una línea de medio milímetro de ancho cubre 25 metros de terreno, así que el borde de una zona de inundación es más ancho de lo que miden de largo muchos lotes. Téngalo presente antes de usar los mapas, que por lo demás son útiles y gratuitos.

    Puntos clave

    • Existen dos rutas públicas, las dos gratis y ninguna requiere programas de cartografía: una hoja PDF imprimible por cantón, y un mapa nacional interactivo.
    • Los mapas muestran amenaza, no riesgo. La ley costarricense distingue las dos cosas, y por eso ningún mapa le puede decir si una casa específica está en peligro.
    • La institución advierte que un área en blanco en la hoja puede simplemente no haberse estudiado.
    • Lo que usted puede construir lo fija el certificado de uso de suelo de su municipalidad; los mapas solo sirven de insumo.

    Amenaza y riesgo en la ley costarricense

    La Ley Nacional de Emergencias y Prevención del Riesgo, Ley N.º 8488, define dos palabras que en el habla corriente funcionan como sinónimos y que en el texto legal significan cosas distintas.

    Amenaza es el peligro latente de que ocurra un evento natural dañino. Riesgo es la probabilidad de pérdidas efectivas, y la ley lo define como la amenaza combinada con la vulnerabilidad de lo que está expuesto a ella.

    Los mapas que publica la Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias (CNE) son mapas de amenaza: registran dónde están las amenazas naturales del país, a escala nacional, y no dicen nada sobre una edificación concreta, sus cimientos, su drenaje o su elevación respecto de un río que pasa unos metros más allá. Un polígono de potencial de inundación sobre su barrio no significa que su casa se inunde, y un barrio sin polígono se puede inundar igual.

    La distinción viene de la ley bajo la cual se hacen los mapas. Use los mapas para saber dónde mirar con más cuidado; no le pueden decir si una propiedad es segura.[1]

    Ruta uno: la hoja cantonal

    La ruta más simple no requiere saber de cartografía. La CNE publica un mapa de amenazas y peligros naturales por cantón en formato PDF imprimible, listado por provincia en su página de Mapas de Amenazas. Escoja su provincia, luego su cantón, y obtiene una sola hoja de unos pocos megabytes que se imprime. La cobertura no está completa del todo, así que si su cantón no aparece en la lista, el mapa interactivo de más abajo cubre todo el país.[2]

    La hoja muestra ríos y quebradas, fallas, deslizamientos, áreas con potencial de inundación, trayectorias de flujos de lodo, calderas volcánicas y zonas de debilidad cortical, con el límite cantonal dibujado alrededor.

    Detalle del mapa de amenazas de Costa Rica para el cantón de Santa Cruz, Guanacaste. Fallas cuaternarias dibujadas en rojo y fallas paleotectónicas en magenta punteado cruzan el área tierra adentro de Tamarindo y Cabo Velas. Las áreas con potencial de inundación aparecen punteadas en azul hacia el este, cerca de Cartagena, los ríos y quebradas corren en azul, y la cuadrícula de coordenadas CRTM05 está numerada en el borde izquierdo.

    Detalle de la hoja de Santa Cruz, que cubre la costa alrededor de Tamarindo y Playa Grande. Las líneas rojas son fallas cuaternarias, las magenta punteadas son fallas paleotectónicas más antiguas, y el punteado azul al este de la fila marca áreas con potencial de inundación. Fuente: referencia [3].

    La hoja tiene una ventaja práctica sobre el mapa interactivo: su cuadrícula marginal es CRTM05, el sistema de coordenadas proyectadas que nombra la propia leyenda de la hoja y el mismo que usa su plano catastrado. Si ya tiene el plano de una propiedad, sus coordenadas se pueden ubicar directo sobre esta hoja, sin conversión.[3]

    Ruta dos: el mapa interactivo

    La CNE también publica un mapa nacional de amenazas interactivo, gratuito y sin usuario. Lleva las mismas capas oficiales, servidas a través del Sistema Nacional de Información Territorial (SNIT), que dirige el Instituto Geográfico Nacional (IGN).[4]

    Tiene una herramienta de análisis que produce un reporte, titulado Situación del área de interés, con lo que cae dentro de un área que usted defina. Definir esa área es la parte incómoda: o dibuja la forma a mano sobre el mapa, o carga un shapefile. Las coordenadas digitadas solo mueven el mapa a una ubicación; no entran en el reporte de análisis. Así que el flujo es ubicar, dibujar y después analizar, y la precisión de su respuesta depende en parte de con cuánto cuidado dibujó el contorno.[5]

    El mapa interactivo, además, trabaja en grados decimales, mientras que el PDF cantonal y su plano catastrado usan metros proyectados, así que moverse entre los dos implica convertir coordenadas. Si está trabajando desde un plano, el PDF es el punto de partida más sencillo.

    Qué cubren las capas

    Siete capas de amenaza cubren casi todo lo que importa: áreas con potencial de inundación, áreas inundables costeras, deslizamientos, coronas de deslizamiento (el escarpe de arriba donde se desprende el material, que importa porque queda por encima del deslizamiento visible), fallas, volcanes y áreas de afectación volcánica.

    El reporte de análisis también lista cosas que no son amenazas en absoluto: centros de población, escuelas, sistemas de agua potable, albergues y poliductos. Esas son capas de exposición y de contexto, y le dicen qué hay dentro de su área, no qué la amenaza. Leer un poliducto como un hallazgo de amenaza es un error fácil de cometer solo con el reporte a la vista.[6]

    El problema de la escala, en números

    La CNE imprime una advertencia en cada hoja cantonal. El mapa es un producto preliminar, no exhaustivo, dibujado a 1:50.000. Se debe usar, en palabras de la propia institución, como orientación de referencia general, y en ningún momento como sustituto de mapas técnicos especializados a escala más fina ni de estudios locales de detalle para planificación y construcción. Eso es inusualmente franco para un producto oficial, y la aritmética muestra por qué está la advertencia.[7]

    Diagrama de lo que significa la escala 1:50.000 para un lote de construcción. Un lote de 1.000 metros cuadrados mide unos 32 metros por lado. Dibujado a 1:50.000 queda de 0,6 milímetros de ancho, más o menos el grosor de la línea que se usa para dibujar un borde de amenaza en ese mismo mapa.

    Fuente: aritmética de escala a partir de la cifra 1:50.000 de la referencia [7].

    A 1:50.000, un milímetro en la hoja son cincuenta metros en el terreno. Un lote de 1.000 metros cuadrados, una medida común, tiene unos 32 metros por lado, lo que se dibuja como seis décimas de milímetro. El lote es más o menos tan ancho como la tinta con la que se dibujó el borde de amenaza que tiene al lado. Ampliar la versión digital no cambia esto, porque los datos de base se compilaron a esa escala sin importar cómo se muestren.[8]

    Lo que los mapas no le dicen

    Un área en blanco no significa que sea segura. La CNE indica que la información es limitada "principalmente para las áreas que aparecen en blanco en el mapa". Un área sin marcar pudo haberse estudiado y salir limpia, o pudo no haberse estudiado nunca, y el mapa no distingue los dos casos.[9]

    La información es vieja. La hoja de Santa Cruz de más arriba acredita su contenido de fallas y sismicidad a investigación de Denyer, Montero y Alvarado publicada en 2006, y su cartografía base a hojas topográficas nacionales, sin decir cuáles partes se revisaron después, ni cuándo. Las hojas muestran rasgos del paisaje de larga data, no lo que hizo un río en octubre pasado.[10]

    Los bordes son aproximados. La CNE anota que los elementos cartografiados pueden requerir ajuste de posición si se trasladan a escalas más finas.[11]

    Dónde la cartografía de amenazas se vuelve obligatoria

    Los mapas son orientativos. La Ley N.º 8488 exige que los órganos que redactan planes de desarrollo urbano incorporen la prevención y mitigación del riesgo, y le da a la CNE la tarea de asesorar a las municipalidades en el manejo de la información de riesgo y en su incorporación a los planes reguladores. La responsabilidad recae primero en la municipalidad, y es ahí donde las reglas se vuelven obligatorias.[12]

    Así que la secuencia es: la cartografía de amenazas de la CNE alimenta el Plan Regulador local, el Plan Regulador rige el certificado de uso de suelo, y el uso de suelo es lo que determina si usted puede construir y bajo cuáles condiciones. Al menos una municipalidad republica las capas de amenaza de la CNE dentro de su propio sistema público de mapas, así que un comprador ahí ve los mismos datos que usan sus planificadores.[13]

    Para una sola casa, la ruta de evaluación ambiental que lleva la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (SETENA), que incluye un componente de geología y amenazas naturales, apunta por lo general a proyectos de desarrollo y no a quien compra un lote. No espere presentar una, y no dé por hecho que alguien más la presentó.[14]

    Cómo aplicarlo a una propiedad concreta

    Trabaje en este orden:

    1. Consiga el folio real y el plano catastrado, para saber exactamente por cuál parcela está preguntando y tener sus coordenadas.
    2. Descargue la hoja cantonal y ubique la parcela en ella. Anote todo elemento de amenaza que esté a unos cientos de metros, no solo los que tocan el lindero, ya que la línea es aproximada.
    3. Abra el mapa interactivo para ver la versión vigente de las mismas capas, y use la herramienta de análisis si quiere el reporte escrito.
    4. Lleve lo que encontró a la municipalidad y pida el uso de suelo de esa parcela, que le dice lo que puede construir. En esa misma visita, resuelva las otras preguntas sobre si se puede construir: si un operador va a darle agua al lote y si el lote tiene acceso legal, porque un permiso necesita las tres.
    5. Donde el terreno sea empinado, esté recién cortado o quede cerca de un curso de agua, encargue un estudio geotécnico o hidrológico local. Los mapas nacionales dicen de forma expresa que no sustituyen uno.

    Los pasos uno a tres son gratis y toman una tarde. PropScan automatiza este tipo de consulta a varias fuentes en un solo reporte, juntando el expediente registral, catastral y municipal, aunque las hojas de amenazas son públicas y vale la pena abrirlas usted mismo.

    Si lee esto en meses lluviosos, tenga en cuenta que la época de lluvias en Costa Rica no es una condición nacional. A mediados de agosto de 2026, mientras el Caribe y la Zona Norte estaban en alerta naranja con más de mil personas en albergues y la ruta de San José a Limón cortada en varios puntos, Guanacaste no tenía alerta alguna y el Pacífico atravesaba la parte más seca del año. El lado del país en que esté la propiedad cambia la pregunta por completo.[15]

    Preguntas frecuentes

    ¿Los mapas de amenazas se consultan gratis?

    Sí, y hay dos rutas públicas. La Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias publica una hoja de amenazas imprimible por cantón en formato PDF, y un mapa nacional interactivo donde se puede dibujar un área para obtener un reporte. Ninguna de las dos pide usuario, pago ni programas de cartografía.

    ¿Una designación de amenaza me impide construir?

    Por sí sola no. Los mapas sirven de insumo a la planificación municipal; no deciden el permiso. Las restricciones vinculantes le llegan por el Plan Regulador local y por el certificado de uso de suelo que emite su municipalidad, y ese certificado es el que rige lo que usted puede construir.

    Mi lote no está en un área marcada. ¿Eso quiere decir que es seguro?

    No. Los mapas traen una advertencia expresa de que la información es limitada, en particular para las áreas que aparecen en blanco en la hoja. Un área en blanco puede significar que no se encontró amenaza o que nunca se estudió, así que no se debe leer como un visto bueno.

    ¿Qué tan actualizada está la cartografía?

    No mucho, y la institución lo dice. Las hojas se describen como preliminares y no exhaustivas, y los metadatos publicados listan fuentes de compilación de hace unas dos décadas. Trate los mapas como una orientación de partida: los cambios recientes del paisaje no aparecen en ellos.

    ¿Necesito un estudio ambiental para una sola casa?

    Por lo general no. El proceso de evaluación ambiental que lleva la Secretaría Técnica Nacional Ambiental, incluido su componente de geología y amenazas naturales, está dirigido a proyectos de desarrollo y no a quien compra un solo lote. Para una casa la ruta práctica es la municipalidad y, donde el terreno lo amerite, un estudio geotécnico privado.

    Referencias legales y notas de fuentes

    Las referencias numeradas corresponden a las marcas en el artículo. Las reglas legales se citan a la ley costarricense. El contenido de los mapas se cita a la institución que los publica, y las notas de prensa se identifican como tales.

    [1] Ley 8488, Ley Nacional de Emergencias y Prevención del Riesgo, artículo 4. La amenaza es el "peligro latente representado por la posible ocurrencia de un fenómeno peligroso, de origen natural, tecnológico o provocado por el hombre, capaz de producir efectos adversos". El riesgo es la "probabilidad de que se presenten pérdidas, daños o consecuencias económicas, sociales o ambientales en un sitio particular y durante un período definido. Se obtiene al relacionar la amenaza con la vulnerabilidad de los elementos expuestos". Fuente: Ley 8488, PGR-SINALEVI.

    [2] La CNE publica un Mapa de Amenazas y Peligros Naturales por cantón en PDF, listado por provincia en su página de Mapas de Amenazas. La página índice bloquea el acceso automatizado, así que la cobertura se confirmó descargando hojas sueltas y no leyendo la lista. Fuente: CNE, Mapas de Amenazas.

    [3] La hoja del cantón de Santa Cruz, leída a resolución completa. Su leyenda imprime la proyección CRTM05 y acredita la fuente como "Hojas Cartográficas (... IGN, Escala 1:50 000) / Proyección CRTM05 / Sector de Mitigación del Riesgo Volcánico y sísmico (OMIRYS) Trabajos de Investigación UCR/UNA-OVSICORI, RECOPE; ICE Y CNE, Percy Denyer, Walter Montero y Guillermo Alvarado, 2006". Fuente: CNE, hoja de amenazas del cantón de Santa Cruz.

    [4] El panel de información del mapa interactivo: "Este mapa contiene las capas oficiales de amenazas naturales presentes en el nodo de la CNE en el Sistema Nacional de Información Territorial (SNIT)". Su pantalla de entrada advierte que el mapa usa coordenadas en grados decimales, y por eso un plano catastrado en metros proyectados no se ubica ahí de forma directa. Fuente: CNE, Mapa interactivo de amenazas.

    [5] La configuración de la herramienta de análisis habilita las herramientas de dibujo y la carga de un shapefile, y desactiva la entrada por coordenadas y por nombre de lugar, así que una coordenada escrita mueve el mapa sin definir el área analizada. El reporte se titula "Mapa interactivo de amenazas: Situación del área de interés". Fuente: CNE, Mapa interactivo de amenazas.

    [6] Las capas analizadas son áreas con potencial de inundación, áreas costeras inundables, deslizamientos, coronas de deslizamiento, fallas, volcanes y áreas de afectación volcánica, junto con poblados, centros educativos, sistemas de agua potable, albergues, el poliducto y sus válvulas. Este último grupo registra lo que hay dentro del área, no lo que la amenaza. Fuente: CNE, Mapa interactivo de amenazas.

    [7] El recuadro de Aclaración Importante impreso en cada hoja cantonal: "El presente mapa de amenazas y peligros naturales es un producto preliminar, no exhaustivo, elaborado por la CNE a escala 1:50.000... este mapa debe de utilizarse como una orientación general de referencia sobre el tema y en ningún momento debe aplicarse como sustituto de mapas técnicos especializados realizados a menor escala... el mapa tampoco sustituye estudios técnicos locales realizados a escala detallada para la planificación y construcción de obras". La misma frase aparece en los metadatos que la Municipalidad de Heredia publica sobre su copia espejo de las capas de la CNE. Fuentes: CNE, hoja de amenazas del cantón de Santa Cruz y Municipalidad de Heredia, metadatos del servicio AmenazasCNE.

    [8] Aritmética a partir de la escala 1:50.000 de la referencia [7], no una cifra publicada por la CNE: un milímetro en la hoja son 50 metros en el terreno, así que un lote de 1.000 metros cuadrados, de unos 32 metros de lado, se dibuja en unos 0,6 milímetros.

    [9] Del mismo recuadro de Aclaración Importante: el mapa "tiene limitaciones de información, particularmente para las áreas que en el mapa aparecen en 'blanco'". Fuente: CNE, hoja de amenazas del cantón de Santa Cruz.

    [10] La fecha de 2006 en la leyenda de Santa Cruz corresponde a los insumos de investigación volcánica y sísmica, no a la hoja completa, y nada en la hoja fecha las capas de inundación. Lo que se revisó después de 2006 no está documentado en la hoja. Fuente: CNE, hoja de amenazas del cantón de Santa Cruz.

    [11] Del mismo recuadro: "los elementos de amenaza indicados pueden requerir ajustes de ubicación en caso de ser trasladados a escalas menores". El recuadro también obliga a los mapas y estudios más detallados a citar este mapa y explicar las diferencias. Fuente: CNE, hoja de amenazas del cantón de Santa Cruz.

    [12] Ley 8488, artículo 8: los órganos y entes que formulen planes, programas y proyectos de desarrollo urbano "deberán considerar el componente de prevención y mitigación del riesgo". El artículo 14(h) encarga a la CNE asesorar a las municipalidades en el manejo de la información sobre riesgo y contribuir a la elaboración de los planes reguladores, y sitúa la responsabilidad municipal "en primera instancia". Fuente: Ley 8488, PGR-SINALEVI.

    [13] La Municipalidad de Heredia republica las capas de amenazas de la CNE dentro de su propio sistema de información geográfica, como el servicio Comisión_Emergencias/AmenazasCNE. Fuente: Municipalidad de Heredia.

    [14] El Documento de Evaluación Ambiental D1 de la SETENA lleva un componente de geología y amenazas naturales, y donde la geoaptitud del terreno no muestra limitación significativa un informe geológico puede sustituir un estudio más amplio. El trámite apunta a proyectos, no a quien compra un solo lote. Fuente: SETENA, lista de requisitos del D1.

    [15] Notas de prensa de agosto de 2026. El 17 de agosto había cerca de 500 personas en albergues y 862 centros educativos cerrados, con el Caribe, la Zona Norte y Turrialba en alerta naranja mientras Guanacaste no tenía alerta. El 18 de agosto la CNE valoraba una declaratoria de emergencia nacional, con 1.314 personas en 23 albergues y la Ruta 32 cortada en ocho puntos. A esa fecha no se había emitido decreto de emergencia. Fuentes: Tico Times y Monumental.

    Esta guía es informativa y no sustituye la asesoría legal. Para una compraventa, trabaje con un abogado o notario público con experiencia.